Los mocktails llevan varios veranos ganándole terreno al alcohol. Ya no son “el cóctel sin alcohol” que pedías cuando conducías o estabas embarazada, sino que son bebidas con personalidad propia, con muchos sabores y una pinta irresistible. En Slingo Casino te dejamos estos ejemplos con los que disfrutar del verano con una buena bebida refrescante en la mano.
Virgin Mojito
Virgin Mojito es el mocktail clásico por excelencia y funciona siempre. Menta fresca, zumo de lima, azúcar y agua con gas son todo lo que necesitas para prepararlo. La clave está en no escatimar con la menta y en machacarla con suavidad, lo justo para que suelte el aroma sin que amargue.
Para servirlo, es mejor hacerlo con mucho hielo picado y una rodaja de lima en el borde del vaso. Es el mocktail más fácil de preparar y de los que más gustan a todo el mundo, incluidos los que normalmente no piden sin alcohol.
Sunrise de mango y maracuyá
Sunrise de mango y maracuyá es una bebida más tropical. Se mezcla zumo de mango con zumo de maracuyá y un poco de zumo de naranja, y se suele servir sobre hielo con un poco de granadina cayendo despacio por el vaso para conseguir ese efecto degradado que queda tan bien a nivel visual.
El contraste entre el sabor más dulce del mango y el punto ácido del maracuyá hace que sea una de esas bebidas que acaban gustando a casi todo el mundo, siendo ideal para las tardes largas de terraza tan clásicas en los meses estivales.
Limonada de pepino y albahaca
La limonada de pepino y albahaca es la opción para aquellas personas que buscan algo más sofisticado y menos dulce. El pepino da frescor sin añadir sabor artificial, la albahaca aporta ese punto herbal que lo aleja de cualquier limonada convencional, y el limón aporta un equilibrio de sabor y aroma fundamental.
La bebida se prepara mezclando rodajas de pepino con hojas de albahaca, zumo de limón, un toque de sirope de agave y agua con gas bien fría. El resultado es una bebida ligera que combina con cualquier aperitivo que pongas en la mesa, llena de sabor y matices que la hacen especial para ciertos paladares.
Agua de sandía con jengibre y menta
El agua de sandía con jengibre y menta es la bebida del verano por definición. La sandía licuada ya es suficiente por sí sola, pero cuando le añades jengibre fresco rallado y unas hojas de menta, el nivel sube bastante.
El jengibre le da un punto picante que rompe el dulzor de la sandía y hace que no resulte demasiado empalagosa. Es recomendable servir esta mezcla muy fría, con hielo y una ramita de menta como decoración. El color rosado final hace ya de por sí que den ganas de beber el vaso casi de un trago.
Spritz de hibisco y naranja sanguina
El spritz de hibisco y naranja sanguina es, quizás, el mocktail más vistoso de todos y el que más éxito tiene en reuniones más multitudinarias. El hibisco tiene ese color rojo intenso que en el vaso queda espectacular, y su sabor ligeramente ácido combina muy bien con el dulzor de la naranja sanguina.
La bebida se prepara con té de hibisco frío, zumo de naranja sanguina, un poco de sirope de agave y agua con gas, y se recomienda servir en una copa de vino con una rodaja de naranja y hielo. Parece un Aperol Spritz sin serlo, una especie de alternativa sin alcohol y con más sabor frutal, algo perfecto para los amantes de la bebida alcohólica como alternativa para ocasiones en las que no quieran o puedan beber alcohol o simplemente si prefieren esta opción más saludable.









