Hay viajes que se planean con meses de antelación y otros que se deciden en un grupo de cualquier red social una noche cualquiera por meros impulsos. Los viajes no planificados suelen traer grandes recuerdos y, si este verano todavía toca organizar el vuestro y no tenéis claro adónde ir, en Slingo Casino damos cinco ideas que tienen todo lo necesario para que sean unas grandes vacaciones en diferentes contextos. Porque no todos los grupos de amigas son iguales ni las expectativas tienen que ser las mismas.
Ibiza

Ibiza es el clásico que nunca falla y que siempre está de moda. La isla tiene de todo para disfrutar de unas grandes vacaciones: playas tranquilas y paradisíacas como las de Cala d'Hort o de Cala Xarraca, fiestas multitudinarias como las de Playa d'en Bossa, y visitas culturales como la del casco histórico de Dalt Vila.
Se puede alquilar un coche y recorrer la isla al ritmo del grupo, que sigue siendo la mejor forma de descubrir todo lo que puede ofrecer Ibiza. Playa, fiesta y cultura. La isla balear es uno de los destinos más populares en vacaciones de verano y motivos hay de sobra.
Cádiz

Cádiz tiene algo que pocas ciudades consiguen, y es ese buen ambiente de pura relajación y diversión tan difícil de conseguir. Esa atmósfera positiva de la ciudad, las playas enormes, el buen pescado y esa forma de vivir que hay en gran parte de Andalucía hacen que un viaje de chicas aquí sea una garantía de éxito.
La playa de La Caleta para pegarse un buen baño, el mercado central para un aperitivo, o el barrio de La Viña para pasar grandes noches de verano. Además, Conil está a media hora y merece un día de excursión para descubrir las calas. Y también está cerca Tarifa, una visita casi obligatoria si sois aficionadas a los deportes acuáticos que dependen de las olas. Cádiz ofrece muchas alternativas a pocos kilómetros de distancia, lo que siempre la hace ser uno de los mejores destinos nacionales cada verano.
Mallorca

Mallorca es mucho más que la famosa Magaluf y el puerto de Palma, aunque Palma en sí ya merece el viaje. La catedral es preciosa, especialmente de noche. En el barrio de Santa Catalina se come y se bebe muy bien. Y en el Mercado del Olivar se disfruta de los mejores desayunos.
Desde ahí se puede organizar el resto de la isla: Cala Agulla, Caló des Moro, la Serra de Tramuntana si a alguna le apetece algo con una mayor presencia de la naturaleza. Para la fiesta nocturna, Palma tiene oferta de sobra sin necesidad de irse a ningún sitio de turismo masivo. El truco principal en Mallorca, como también pasa en Ibiza, es alquilar un coche y recorrer de costa a costa toda la isla. Hay muchos rincones muy poco conocidos que merecen la pena ver, y calas paradisíacas en casi cualquier rincón.
San Sebastián

Para las que prefieren gastronomía y cultura a la playa y fiesta, o simplemente quieren las dos cosas pero a otro ritmo, San Sebastián es una gran opción para pasar unas buenas vacaciones en grupo. La Concha es una de las mejores playas urbanas de Europa, el casco viejo es un sitio en el que puedes pasarte horas comiendo pintxos sin aburrirte, y la ciudad en general tiene un nivel que cuesta encontrar en otros sitios, con unas vistas preciosas también desde varias de las montañas que rodean a la ciudad donostiarra.
En verano, San Sebastián es una ciudad más animada, pero sin llegar a la masificación de otros destinos del sur del país. Además, el tiempo acompaña más de lo que parece en esta época del año y una cena en cualquier sidrería del interior puede ser perfectamente el plan más redondo de todo el viaje.
Fuerteventura

Si lo que buscáis es desconectar de verdad, Fuerteventura es un lugar ideal. Las dunas de Corralejo, las playas de Costa Calma o el agua que en agosto tiene una temperatura perfecta.
Para las que practican surf o kitesurf, es uno de los mejores destinos de Europa. Para las que no, hay playas para elegir según el día: con olas, sin olas, con chiringuito, o en las que no encontrarse a nadie. Corralejo es el centro de la vida nocturna, con bares y locales para todos los gustos, y el buen ambiente ayuda a querer mantener una conversación con cualquiera.









