Se va acabando agosto y aparece la sensación de que el verano se nos escapa poco a poco a pasos agigantados. Pero antes de que llegue septiembre de verdad, todavía hay tiempo para un último viaje. Y la ventaja del fin de verano es que los destinos más codiciados empiezan a tener menos gente y mejores precios. En Slingo Casino te proponemos cinco alternativas para cerrar el período estival de la mejor manera.
Calella de Palafrugell (Girona)

La Costa Brava tiene muchas caras y Calella de Palafrugell es una de las más bonitas. Es de esos pueblos que en pleno julio resultan difíciles de disfrutar porque todo el mundo quiere estar allí, pero a finales de agosto la cosa cambia y es posible caminar por su paseo marítimo con casas de pescadores pintadas de blanco y azul con mucha calma y sin tantos agobios.
La cala del Golfet, apartada y tranquila, es la mejor opción para disfrutar de un buen baño refrescante. Por la tarde, los jardines de Cap Roig tienen unas vistas de la costa que bien podrían acabar en una postal. Y para cenar, cualquier chiringuito junto al mar y algo de marisco es una opción perfecta para disfrutar del ambiente.
Las Bardenas Reales (Navarra)

Las Bardenas Reales son un destino muy sorprendente. Y es que es un desierto en Navarra a unos setenta kilómetros de los Pirineos. El paisaje de erosión, con sus formaciones de arcilla y yeso esculpidas por el viento durante siglos, no se parece a nada que puedas ver en el resto del país.
La zona de La Blanca, con sus chimeneas de hadas y sus barrancos, es la más impresionante. Es un sitio que funciona especialmente bien al amanecer o al atardecer, cuando la luz rasante hace que todo sea mucho más bonito. Una noche en alguno de los alojamientos rurales de los alrededores hace que el plan rural sea completo.
La Vera (Cáceres)

Extremadura en verano tiene mala fama por el calor, pero La Vera es la excepción que confirma la regla. Esta comarca cacereña está enclavada en la ladera norte de Gredos y sus gargantas, canales naturales de agua fría que bajan de la sierra, son uno de los mejores secretos del verano español.
El agua está fría de verdad, el paisaje es verde y el ambiente es de lo más tranquilo. Los pueblos de la comarca, Cuacos de Yuste, Villanueva de la Vera, Jarandilla de Gredos, tienen ese sabor de la arquitectura extremeña que pocas regiones conservan tan bien. Y el pimentón de La Vera, que se produce aquí, hace que probarlo en un restaurante de la zona sea casi una obligación.
Iznájar (Córdoba)

Iznájar es uno de los mejores destinos menos conocidos a nivel nacional. Se trata de un pueblo blanco de la Cordillera Subbética cordobesa encaramado sobre una península que se adentra en el embalse de Iznájar, el más grande de Andalucía, al que llaman el mar de Andalucía porque tiene playa de verdad.
El agua del embalse en agosto está templada, el pueblo tiene todo el encanto de los pueblos blancos del sur y el ambiente es muy tranquilo, algo que contrasta con el ruido de cualquier destino costero en temporada alta. Por las noches, además, se organizan sesiones de cine de verano al aire libre en la playa de Valdearenas.
San Andrés de Teixido (A Coruña)

Galicia, a finales de agosto, es una apuesta segura. Y es que, aunque el Atlántico sigue siendo el Atlántico, las temperaturas son perfectas y los días se pasan con más frescura. San Andrés de Teixido está en la sierra de la Capelada, entre Ortigueira y Cedeira, y sus acantilados son los más altos de Europa continental. La aldea en sí es pequeña y tranquila, con su santuario y sus calles de piedra, pero lo que justifica el desvío es el paisaje, con una espectacular vista desde el mirador sobre el océano.
Además, Cedeira está a quince minutos y tiene una de las mejores playas de toda Galicia. Para completar el viaje, la ría de Ortigueira y el faro de Estaca de Bares cierran un rincón de España que merece una buena escapada en el tramo final del verano.









