El Festival de Cine de San Sebastián es uno de los festivales de cine más importantes del mundo y, sin duda, el de mayor prestigio en España. Cada mes de septiembre, la capital vasca recibe películas de todo el planeta que muchas veces acaban siendo grandes candidatas de la temporada de premios. Entre todas las que han pasado por sus pantallas a lo largo de los años, en Slingo Casino destacamos estas que han marcado al público y a la crítica.
Anatomía de una caída (2023)
Pocas películas llegan a un festival con tanto peso encima como lo hizo Anatomía de una caída. La película acababa de ganar la Palma de Oro en Cannes y las expectativas eran altísimas. La directora francesa Justine Triet no defraudó. La historia arranca con la muerte de un hombre que cae desde la buhardilla de la casa familiar en los Alpes. Lo que parece un accidente se convierte en un juicio en el que su mujer, una escritora alemana interpretada por Sandra Hüller, pasa a ser la principal sospechosa.
El amor, la toxicidad, el resentimiento y la verdad se debaten en una sala de juicios mientras el hijo pequeño de la pareja, que es ciego, se convierte en la pieza clave de todo. La película consigue mantener al espectador pegado a la pantalla durante dos horas y media sin que desaparezca la tensión. Una de las mejores películas de los últimos años, que acabó llevándose el Óscar al mejor guion original.
La zona de interés (2023)
Jonathan Glazer llegó a San Sebastián con una de las propuestas más arriesgadas y más perturbadoras de la historia reciente del festival. La zona de interés cuenta la vida cotidiana de Rudolf Höss, el comandante del campo de exterminio de Auschwitz, y de su familia en la casita con jardín que tenían literalmente pegada al muro exterior del campo. Cumpleaños, excursiones, cenas con los vecinos. Mientras, al otro lado del muro, se escuchan constantemente disparos, gritos y trenes.
Glazer tomó la decisión de no mostrar nunca lo que ocurre dentro del campo, solo dejarlo escuchar. Y esa elección lo convierte en algo mucho más demoledor que cualquier representación directa del horror. Ganó el Óscar a la mejor película internacional y sigue siendo una de las experiencias cinematográficas más impactantes que se pueden tener en los últimos años de estrenos de todo tipo.
Valor Sentimental (2025)
Después de La peor persona del mundo, el noruego Joachim Trier se convirtió en uno de los cineastas más esperados de cada nueva temporada. Y en 2025, con Valor Sentimental, confirmó que es un director a tener en cuenta de cara a los próximos años. La película llegó con el Gran Premio del Jurado de Cannes bajo el brazo y con un reparto que incluye a Renate Reinsve, Stellan Skarsgård y Elle Fanning.
La historia gira en torno a dos hermanas adultas que lidian con la reaparición de su padre, un prestigioso director de cine que estuvo ausente durante toda su infancia. Trier construye una narración compleja y coral que explora el dolor, el rencor y la necesidad de los personajes de reconciliarse con sus heridas del pasado.
Un simple accidente (2025)
El iraní Jafar Panahi es uno de los cineastas más valientes del mundo, no solo como director, sino como persona: lleva años haciendo películas bajo la persecución constante del régimen de su país, llegando a rodar a escondidas y a sacar sus trabajos en USBs ocultos en tartas para que pudieran proyectarse en festivales. Un simple accidente, Palma de Oro en Cannes 2025, fue su regreso más libre después de que se levantara temporalmente la sanción que le impedía hacer cine.
La película comienza exactamente como indica el título, con un accidente aparentemente sin importancia, y a partir de ahí se enreda en una comedia con tintes de thriller que es, al mismo tiempo, un retrato mordaz y furioso de la sociedad iraní y de la violencia del régimen. Humor y tensión en el mismo plano para crear una película difícil de describir si no la experimentas en la pantalla.
Los Domingos (2025)
La Concha de Oro de la 73.ª edición en 2025 fue para Los Domingos, tercer largometraje de la directora española Alauda Ruiz de Azúa. La película cuenta la historia de Ainara, una chica de 17 años que quiere ser monja de clausura. Su familia, de clase media-alta y educación católica, recibe la noticia con un estupor que genera un conflicto enorme entre sus miembros.
Lo que distingue a esta aclamada película de cualquier otra del estilo es que la directora no juzga ni alecciona en ningún momento, sino que simplemente intenta entender algo que le es totalmente ajeno, y lo hace desde una mirada que resulta tan honesta que incomoda. Todo ello ayuda a generar una curiosa conversación después de verla, que es de las cosas más difíciles que puede conseguir una película por sí sola, ya no solo por sus actuaciones o calidad, sino por el mensaje que lleva intrínseco.










